Publicado: 31 de Octubre de 2014 a las 13:44

Nuestro medio cultural está dominado por la ética del sacrificio y la renuncia.
Es cierto que no hay vida sin sufrimiento pero el sacrificio y la queja son solo expresión de un masoquismo libidinal.
Aunque con frecuencia el sacrificio y la renuncia se nos presentan como máxima expresión del amor, en ningún caso son condición de amor ni prueba de ello.