Publicado: 5 de Diciembre de 2018 a las 13:01

A veces, un acontecimiento repentino, imprevisto, rompe las defensas del sujeto y le hace sentir vulnerable, frágil, en peligro constituyéndose en un trauma, en un acontecimiento traumático.
A continuación, cuando el suceso acaecido ya ha cesado, la angustia, la ansiedad siguen invadiendo al sujeto.
El trauma se hace presente de forma insistente, bien en forma de pesadillas bien en forma de pensamientos repetitivos que pretenden, sin lograrlo, controlar lo traumático y romper las defensas rotas. 
El verdadero efecto de este intento defensivo es que lo traumático vuelve una y otra vez a hacerse presente sin que la persona pueda evitarlo.
Dirigirse a un profesional hace posible desatascar dicho proceso dando lugar a una verdadera elaboración de lo ocurrido que permite poner un fin a la repetición y libera al sujeto.