Es muy importante que los niños que han vivido situaciones de violencia en casa acudan a la consulta de psicología en Chamartín, y es que no siempre los hijos son víctimas de las agresiones, pero siempre se ven afectados psicológicamente cuando se da un maltrato entre sus progenitores.

La violencia doméstica es una lacra social que rompe la vida de muchísimas familias. Cuando una persona es maltratada por su pareja, una vez que la situación se denuncia y se pone en manos de la justicia, la víctima tiene la posibilidad de contar con diversas medidas de protección y de alejamiento que hacen posible el distanciamiento entre dicha víctima y su agresor. 

Sin embargo, los niños quedan fuera de todo este proceso jurídico y, en la mayoría de los casos, es imperioso que padres e hijos mantengan la comunicación. Esto puede provocar grandes dosis de ansiedad y nerviosismo en los pequeños, que en casos realmente complicados, podrían acarrear importantes problemas emocionales en el menor, o secuelas psicológicas graves. Sin hablar del riesgo real que corren al tener que convivir con el agresor, aquí es donde interviene la ayuda profesional en una consulta de psicología en Chamartín.

En los casos de violencia doméstica se pone el foco en la víctima directa, que es la persona maltratada y, sin embargo, a la hora de establecer las medidas de visitas y manutención de hijos, no suele tenerse en cuenta el maltrato si estos no ha sido objeto de las agresiones. Ni mucho menos se tiene en cuenta cómo puede llegar a sentirse ese menor que ha visto cómo uno de sus progenitores era agredido. Miedo, sentimiento de culpabilidad, incomprensión, inseguridad... Los pequeños son los más vulnerables de casa y este tipo de situaciones pueden ser altamente peligrosas para su salud emocional.

En Carmen Atance Posadas damos apoyo profesional a estos menores para afrontar y superar este proceso. Visítanos, te ayudamos.